Los metales son materiales muy propensos al reciclado.
Los metales férricos son muy valorados para el reciclaje ya que son fáciles de reciclar ahorrando mucha energía. Se suelen encontrar en automóviles desguazados,en electrodomésticos...
Estos metales se separan de los demás residuos a partir del magnetismo.

El acero es un buen ejemplo de metal férrico. Tiene muchas utilidades: vigas, chasis...
Los metales no férricos son muy buscados para su reciclaje porque la mayoría son metales preciosos.
En su recuperación se ahorra mucha energía pero su separación es muy complicada.
El platino es un buen ejemplo de metal precioso. Se suele utilizar para los móviles (en muy bajas proporciones).
Los metales que se utilizan en envases se reciclan en el contenedor amarillo.
Los metales que se usan para otras aplicaciones (cuberterías, vajillas...) Se reciclan en el contenedor de restos.
Algunos metales solo se reciclan en un 1% a diferencia del acero,el cobre,el aluminio, el plomo o el estaño que se reciclan entre un 25% y un 75%.